Cooperacion un camino hacia el corazon

Al parecer el actual modelo social, político y económico tan individualista no puede responder adecuadamente a las necesidades que se han ido manifestando. Las distintas teorías y opiniones sobre los cambios que se aproximan, plantean que llega el momento de vivir de una forma más cooperativa y proponen la cooperación como uno de lo conceptos clave de los nuevos tiempos.

Mientras que la individualidad se diluye dentro del grupo, la cooperación es una fuerza de creación de la cual todos los individuos se nutren, y de esta forma se evita dilapidar enormes cantidades de recursos. La cooperación nos sitúa automáticamente en un nivel espiritual superior, menos dependiente y por tanto con menos necesidades ayudando a que las relaciones sean más justas y pacíficas.

En este contexto el desarrollo de las capacidades de comunicación y la empatía se perfilan como la garantía para mantener nuestra capacidad de evolución personal e incluso social.

En cooperación es dónde la sinergia cumple también un importante papel, ya que la unión de diferentes capacidades ayuda para conseguir objetivos con menos esfuerzo, caracterizado por tener un efecto superior al que resulta de la simple suma de dichas capacidades.

 

La cooperación requiere:

1- Unión de las fuerza personales.

2- Unión con la naturaleza.

3- Integración con la unidad.

 

Descubrir como una acción local tiene una repercusión a nivel global nos ayuda a comprender que estamos todos conectados y nos lleva a comprender nuestra interdependencia, lo cual no nos hace vulnerables. Al depender unos de otros es necesario establecer relaciones amistosas, en las que lo determinante no es satisfacer nuestras necesidades, sino cubrir las necesidades de la comunidad.  Cuando el objetivo es el grupo, los beneficios individuales aparecen espontáneamente.

La cooperación es también armonizar con la naturaleza, equilibrando lo físico con lo espiritual. Este pensamiento lleno de sabiduría nos dejaron los antiguos protectores de nuestro planeta. Vivir en armonía con la naturaleza nos ayuda a sumergirnos en un mundo mágico donde lo elemental es la conexión espiritual que nos lleva a trascender y equilibrar los cuatro aspectos fundamentales del ser humano: espiritual, físico, mental y emocional.

 

Podemos considerar tres aspectos que potencian la cooperación:

 

Autoconocimiento

Es un trabajo realizado con una doble función: sanar las heridas del pasado, liberando dolorosas energías y desarrollar potencialidades no desplegadas. Pues la cooperación es mucho mas complicada cuando la mente esta llena de rencores y temores.

Implica tanto al conocimiento de los aspectos conscientes, como la valentía de reconocer aquellos ámbitos que son ignorados: tanto lo difícil de aceptar (por doloroso), como lo difícil de comprender (por significado), incluso lo difícil de creer (por maravilloso).

 

Las relaciones interpersonales.

Se plantea la necesidad de ubicarse dentro del ámbito en el que se nace. El desafío consiste en sumarse a sistemas humanos de pertenencia. El desarrollo interior (autoconocimiento) debe estar complementado con el desarrollo exterior (vincularidad). Parte importante del 'viaje' es darse cuenta que el Yo y el Tú, están esencialmente ligados, por lo que la represión o el juicio en alguno de ellos repercuten en el otro. Esta doble comprensión psicológica de la 'proyección refleja' orienta acerca de los aspectos a reconocer y comprender.

 

La espiritualidad.

Es este el hilo conductor de la identidad, presencia, acompañamiento, energía, abrigo, nutrición, entendimiento, autonomía, autoridad, vitalidad, conexión sagrada con nuestro Yo supremo, es esa fibra óptica del alma que libera de cercas, conceptos, dogmas y divisiones.

Es el momento de comenzar a trabajar juntos de manera cooperativa y así manifestar una gran transformación. La tarea requiere que seamos capaces de mantener como objetivo el bienestar del grupo. Cuando nos fusionamos, lo que surge es una nueva forma, el desarrollo de nuestra existencia en cooperación con el Espíritu. La iniciación colectiva estimula el proceso creativo. El intercambio es vivir la unión con la naturaleza, recibir sus enseñanzas y usarlas colectivamente en nuestro proceso de evolución. Es un sistema de la conexión entre el hombre y la naturaleza, para que esta (o el Creador) influya sobre el ser humano y le haga una parte integral de ella.

 

La comprensión de estos valores sagrados, nos ayuda a utilizar todo lo que la madre naturaleza nos da. Comprender estos aspectos nos lleva más allá de donde nuestros ojos pueden ver y entender, pero sí podremos sentir con la esencia del corazón y nuestro interior.